Thursday, January 14, 2016

Götz Aly: «Todos los alemanes, nazis o no, sacaron provecho del asesinato expoliador»

Sostiene que «el cien por cien» de alemanes se acomodó al régimen nazi seducidos por prebendas y beneficios a costa del patrimonio robado a los judíos exterminados, deportados y en países ocupados
Actualizado 10/03/2006 - 09:47:26

ANTONIO ASTORGA

MADRID. Tras el terremoto que desencadenó en Alemania, el profesor Götz Aly presenta en España «La utopía nazi» (Crítica). Aly relata para ABC las claves de cómo Hitler «compró» el silencio de los alemanes y cómo pudo suceder tanta locura, atrocidad y crimen:El asesinato expoliador: «Quienes se niegan a hablar de las ventajas dusfrutadas por millones de alemanes corrientes no deberían atreverse a hablar del nacionalsocialismo ni del Holocausto». Ningún régimen cometió tantos crímenes como el nazi. ¿El nacionalsocialismo y el Holocausto estaban intrínsecamente ligados a las prebendas que adquirieron la gran mayoría de alemanes? Sí, y sobre todo el pueblo llano. Eso no quiere decir que la gente adinerada no se hubiese beneficiado, pero es importante tener en cuenta que todos los alemanes, independientemente de si eran nazis o no, sacaron beneficio de esta política de la expoliación y del asesinato expoliador».

La «mesa judía»: «Los métodos de enriquecimiento eran muy modernos. El flujo del dinero. Las víctimas alemanas de los bombardeos británicos y estadounidenses fueron indemnizadas con los muebles de los judíos de Bélgica, Holanda, Francia o Luxemburgo. Era un beneficio bastante directo. También recibían ropa de judíos de Praga o de Viena. Yo tengo un tío que recibió una mesa y hasta el final de sus días la llamaba «la mesa judía».

El estraperlo: En los países ocupados, por ejemplo Francia, se expropiaban los bienes de los judíos y sus propiedades se vendían a ciudadanos franceses. Fíjese: no a alemanes, sino a franceses. Por lo tanto, superficialmente no había ningún alemán que sacaba beneficio, pero el dinero que se recaudaba con estas ventas de bienes expropiados iba al presupuesto de gastos de ocupación alemán, que era sumamente elevado. Todo este dinero que procedía de las expropiaciones de judíos franceses iba a parar ahí. Y todos los soldados alemanes desplegados en Francia recibían su buena paga en francos franceses. Con este dinero los soldados enviaban paquetes a Alemania, compraban vino francés... En todas las pagas había una parte que procedía de las expropiaciones de judíos. Con el dinero del presupuesto de gastos de ocupación los alemanes también compraban alimentos para Alemania. Parte del dinero con que se pagaban esos alimentos procedía asimismo de las expropiaciones judías».

Los «beneficiarios»: «El cien por cien de la población alemana se benefició de las prebendas del régimen nazi. En mi libro hablo del escritor alemán Heinrich Böll. Su familia era antinazi declarada, pero analizando sus cartas nos damos cuenta del beneficio que sacó la familia Böll a costa de los países europeos ocupados».

El antisemitismo: «Los alemanes que hicieron posible el nazismo «actuaron» para beneficiarse económicamente de la trágica situación. Pero nunca hay que crear una oposición de los argumentos ideológico y material. Yo no estoy diciendo que el antisemitismo no tuviera importancia, sino que fue uno de los elementos que hizo posible ese régimen. La política social del régimen nazi en beneficio del pueblo llano fue otro factor».

Las «medidas» del genocida: «El carisma de Hitler era menos importante que el aspecto económico. Durante la Guerra pronunció muy pocos discursos, pero aumentó las jubilaciones en un 15 por ciento, incrementó los sueldos y salarios e hizo que el alemán medio no tuviera que pagar ningún impuesto de guerra. Y esto ayudó a estabilizar la situación. También creó un sentimiento de «justicia social» en Alemania. Por ejemplo, en los 12 años del régimen nazi en ningún momento hubo un aumento de los impuestos para la clase obrera, mientras que el impuesto de sociedades en 1933 era del 20 por ciento y en 1942 se elevaba al 55 por ciento. Es decir, más del 50 por ciento subió el impuesto de sociedades. Las empresas, a pesar de ello, tuvieron beneficios en la guerra, pero no hay que subestimar el efecto público de esta medida. Son métodos del moderno Estado Social redistribuidor».

¿Qué rastro queda hoy de Hitler en Alemania? «Muchos. El boletín en el que se publicaban las leyes del Reich alemán, después de 1945, siguió teniendo vigencia en un 90 por ciento. Aunque parezca increíble decirlo y nos de escalofrío, al régimen de Hitler le debemos muchas cosas que hoy en día nos parecen totalmente normales. Por ejemplo: el régimen agrario de la Unión Europea, que proporcionaba garantías y subvenciones tan elevadas a los agricultores. Eso se inventó en 1934 en Alemania para los agricultores alemanes. En la Europa ocupada se crearon muchos impuestos que no existían en el resto de países. También se le debe una parte de las leyes sociales en Alemania, la normativa de circulación de tráfico, la nueva ley de sociedades anónimas, acabar con las grandes propiedades de los terratenientes, con los latifundistas, los fideicomisos...

Contra el olvido: «Hay que ayudar a las víctimas del terror nazi escribiendo y dándoles voz para que puedan pronunciarse. Es muy importante que no simplifiquemos el Holocausto. No sucedió al margen de la Historia. Tenemos que aproximarlo y analizarlo porque es el resultado de un Estado ultramoderno y superdesarrollado con un alto grado de distribución de las tareas y muy bien organizado».

Source: ABC (España)
http://www.abc.es/hemeroteca/historico-10-03-2006/abc/Cultura/gotz-aly-todos-los-alemanes-nazis-o-no-sacaron-provecho-del-asesinato-expoliador_142679311584.html

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