Friday, October 23, 2015

"La sombra de Franco se ve en las memorias divididas y en el uso político de la Historia"

Recién cumplido el cuarenta aniversario de la muerte de Francisco Franco, una obra colectiva coordinada por Julián Casanova ofrece una síntesis sobre diversos aspectos de la dictadura. Su objetivo es, según Casanova, «ofrecer una visión crítica y rigurosa del franquismo, para un público amplio, de la política, la sociedad, la economía y la cultura, a través de análisis bien escritos, claros y sencillos de los mejores especialistas»

Enrique Clemente 23 de octubre de 2015. Actualizado a las 05:00 h.

Foto: Benito Ordóñez
Catedrático de Historia Contemporánea, con destacadas obras sobre la Guerra Civil, el franquismo o el anarquismo, Julián Casanova (Valdealgorfa, Teruel, 1956) ha reclutado a prestigiosos especialistas, entre ellos Paul Preston, José Carlos Mainer, Mary Nash, Ángel Viñas o Ignacio Martínez de Pisón, para analizar desde distintos ángulos la dictadura en 40 años con Franco.

-¿Las generaciones que no lo vivieron saben lo que fue el franquismo?

-Hay un déficit de educación sobre la dictadura y el siglo XX español en general por diferentes razones. Porque se tardó muchísimo en introducir esos contenidos en las escuelas, y en secundaria no se estudia Historia Contemporánea. Porque la derecha política española, a diferencia de otras europeas que surgieron de la derrota del fascismo, nunca ha tenido una mirada libre del pasado, y porque, además, hay un uso político de la Historia, mayor que en otros países. La propaganda política y las memorias familiares, donde el relato del abuelo prevalece sobre el histórico, dificultan el conocimiento del franquismo, Pero lo malo no es que haya debates entre historiadores, sino ignorancia.

-Varios libros recientes inciden en el apoyo popular que tuvo la dictadura. ¿Qué papel jugaron ese respaldo y la represión?

-Ninguna dictadura que se mantiene tanto tiempo puede prescindir de las bases sociales. Las bases iniciales de la dictadura fueron los vencedores, los excombatientes, la gente de orden, muy ideologizada, pero con el tiempo se ampliaron. Salvo los más reprimidos, perseguidos y silenciados, los vencidos se adaptaron gradualmente al régimen y, entre la apatía y el miedo, daban un apoyo pasivo al régimen. Mucha gente cree que las dictaduras desaparecen siempre por tensiones entre los gobernantes y los gobernados, pero la mayor parte de los historiadores y los politólogos que las han estudiado han llegado al acuerdo de que es muy importante el conflicto entre los gobernantes, que es lo que desintegró el franquismo. Por supuesto, no hay ninguna dictadura que muera en la cama que no tenga un ejército unido en torno a ella. También es importante el apoyo de la Iglesia a la Cruzada, que bendice el franquismo y la represión, aunque en los últimos años hay una disidencia. Pero el día que muere Franco, el clero le da su bendición. Yo analicé todas las homilías de las diócesis ese día y el 80 % parecen salidas del 18 de julio de 1936. La mayoría son combativas, de subordinación y de incienso absoluto a la persona que habían nombrado caudillo por la gracia de Dios.

-La represión fue muy cruenta en la posguerra.

-Hubo una voluntad de exterminio, con un escenario muy favorable para llevarlo a cabo con el nazismo en el poder en Alemania. Su voluntad era de exterminio, así se lo pedían los vencedores y la Iglesia. Eso se ve en qué conmemoran las fiestas, en la simbología, en los ritos. El rito del vencedor sobre el vencido está presente hasta el final en el franquismo.

-¿Cómo definiría a Franco?

-Franco es un militar golpista, que opta por el golpe para conquistar el poder y revertir la situación republicana, liberal, revolucionaria y masónica, qué el concebía en un mismo saco, que se fascistiza, y mucho, durante la II Guerra Mundial. Un dictador contrarrevolucionario, autoritario y sanguinario. El 1 de octubre de 1975, después de los fusilamientos, denuncia que todo es fruto de la conspiración judeo-masónica. Esa vuelta a los orígenes demuestra que tenía interiorizada la cultura de la represión y del enemigo. El hilo conductor del franquismo siempre fue la represión.

-Hay historiadores que aseguran que los dos grandes aciertos de Franco fueron mantener a España fuera de la Segunda Guerra Mundial y el desarrollo económico de España en los 60.

-Paul Preston y Ángel Viñas han desmontado esos mitos. Franco no entró en la guerra porque Hitler no le concedió lo que quería, no le hacía falta. Esto le permitió mantenerse, porque si no hubiera acabado en el 1945, como todos los dictadores de los países del Este. Franco se oponía al cambio de política económica que le proponían el FMI y el Banco Mundial y colocó a los tecnócratas a regañadientes.

-¿Cuál es el legado que ha dejado el franquismo?

-La sombra alargada de Franco se ve en las memorias divididas, que son un producto de la falta de educación sobre la Historia de España del siglo XX; en los usos políticos de la historia; en los símbolos que aún provocan un debate, empezando por el mayor que es el Valle de los Caídos, con el que aún no sabemos qué hacer, o en la cultura política de la derecha actual. Hay un revisionismo neofranquista muy importante, pero creo que queda más de Franco en el papel que en la sociedad civil. Hasta 1945 España siguió una trayectoria similar a la de otros países europeos. Pero en las tres décadas que van del 45 al 75, en las que las sociedades occidentales consolidan las democracias, el Estado benefactor y la sociedad civil fuerte, solo España y Portugal siguieron siendo dictaduras, lo que pesó como una losa sobre la transición y la cultura política. Dicho esto, los vicios actuales de la democracia, como la corrupción, el deterioro de la política o que los políticos no lean o no sepan inglés, no son culpa de la dictadura ni de la transición.

-¿Hizo algo bueno Franco?

-Hizo cosas muy buenas para una parte de la población. Es una tontería no decirlo. Pero el historiador no puede meterse solo en la piel de esos sectores de la población, tiene que buscar una fotografía completa, y esta dice que Franco fue un desastre para España, sin ninguna duda.

40 años con Franco. Varios autores. Coordinación de Julián Casanova. Crítica. 406 páginas. 20,90 euros

Source: La Voz de Galicia
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/fugas/2015/10/21/sombra-franco-ve-memorias-divididas-uso-politico-historia/00031445432137855575995.htm

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