Monday, December 7, 2015

Feliz cumpleaños, Adolf

El 19 de abril de 1942 Wilhelm Furtwängler dirige la «Novena» de Beethoven por el cumpleaños de Hitler. Una versión que pone al descubierto la ambigua relación entre arte y política

Furtwängler en Viena en 1938
Al final de la Segunda Guerra Mundial, el trago más amargo para Wilhelm Furtwängler fue, posiblemente, explicar lo que ocurrió el 19 de abril de 1942. Furtwängler dirigía entonces la «Novena» de Beethoven, pero las circunstancias no eran las de un concierto normal. La actuación del célebre director y de la Filarmónica de Berlín era la guinda de las celebraciones del 53º cumpleaños de Hitler. Un «bonito» regalo organizado y prologado por Goebbels. Cuentan algunos que Furtwängler intentó de todas las maneras escurrir el bulto pero no pudo negarse ante la insistencia del ministro de Propaganda. Fuera cierto o no, aquel día Furtwängler estaba al pie del cañón y esto pesó como una losa sobre su carrera musical al final del conflicto bélico.

No tan desinteresado

Furtwängler era el director preferido de Hitler, cuya melomanía era notoria. Mucho se ha debatido sobre la relación entre director y dictador, así como sobre la verdadera naturaleza de su vinculación con el nazismo. Años más tarde, Furtwängler se defendió afirmando que su único objetivo había sido el de servir a los intereses de la música alemana y permanecer junto a su pueblo en los momentos duros. En su descargo contaba con atenuantes como la defensa pública de la música de Hindemith, hostigada por el nazismo, o la negativa a hacer el saludo nazi, pero sus acciones nunca fueron todo lo desinteresadas que él pretendía. Sabido es, por ejemplo, que Furtwängler aprovechó su conexión privilegiada con las altas esferas del régimen para torpedear el astro ascendente de Herbert von Karajan (quien, dicho sea de paso, tenía carnet del partido nazi).

El sello Archipel publicó en 2004 la grabación de esta «Novena»; aún más conocida es la versión realizada por los mismos intérpretes en marzo de 1942 y que constituye una suerte de ensayo general. Furtwängler tiene varias interpretaciones históricas de la «Novena», como la de Bayreuth (1951) y la de Lucerna (1954), pero ninguna es comparable con la de 1942. Hay pocos casos en la Historia de la Música de interpretaciones capaces de poner auténticamente los pelos de punta al oyente. Este es uno de ellos.

Nunca ha sonado ni ha vuelto a sonar la «Novena» de Beethoven tan brutal y tan violenta, como si la ferocidad del clima bélico se hubiese apoderado por completo de la partitura. Las percusiones tienen un impacto salvaje, y la orquesta sigue sin desfallecimiento al director en sus continuas fluctuaciones de tiempos. Más que un edificio grandioso, esta «Novena» parece un campo de batalla donde reinan los humos de la devastación. Sólo el movimiento lento, que Furtwängler convierte en lentísimo, brinda un momento de descanso o, mejor dicho, de elegía. ¿Será la recogida de los cadáveres?

Carácter apocalíptico

Hay quien, a posteriori, ha pretendido leer esta versión como un acto de acusación encubierta contra la barbarie nazi. Me parece una interpretación subjetiva y discutible tanto como la de quienes, en su día, vieron en ella una exaltación de la fuerza y del poderío germánico. En marzo de 1942 eran todavía pocos los que en Alemania dudaban del desenlace victorioso del conflicto.

Si algo define esta «Novena» es, en realidad, su carácter apocalíptico. Un apocalipsis al estilo wagneriano, donde incluso una posible victoria se llevaría por delante a hombres y a dioses. Al final de la sinfonía no hay exaltación. En los compases conclusivos se oye cómo Furtwängler lanza la orquesta a una carrera vertiginosa que es una carrera hacia el abismo. Y todos le siguen.

Lo que aquí presenciamos es, tal vez, un rito purificatorio de alcance colectivo similar al de la antigua tragedia griega, donde la «catástrofe» es la antesala indispensable de la catarsis. Si logramos abstraernos de las circunstancias en las que esta versión tuvo lugar, no podemos no quedarnos atónitos ante una de las recreaciones musicales más impactantes de siempre.

STEFANO RUSSOMANNO - @ABC_Cultural - 04/12/2015 a las 17:46:12h. - Act. a las 13:16:48h.
Guardado en: Cultura , ABC Cultural - Temas: Adolf Hitler , Música Clásica , ABC Cultural

Source: ABC (España)
http://www.abc.es/cultura/cultural/abci-feliz-cumpleanos-adolf-201512041746_noticia.html

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